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8. La fascinación por las divas
8. La fascinación por las divas
El prólogo al guión fílmico titulado "La cara del villano" tiene la particularidad no solo de dar algunas claves acerca de la concepciones genéricas de Puig en cuanto a la oposición novela cine (o guión cinematográfico), sino que sirve también para comprender el eterno malentendido de nuestro autor con una vocación que creyó alcanzada cuando se trasladó a Cinecittà en Roma para iniciarse en la carrera de guionista. La índole particular del lenguaje visual puesto en juego en el cine terminó resultándole estrecha para el caudal de información tamizado por una mirada o por una multitud de miradas ambiguas que era lo que él iba, en definitiva, a expresar más tarde. Esto se hace evidente en su insatisfacción posterior cuando se llevaran al cine sus propios textos, que le parecían tremendamente reducidos en la versión fílmica. La magia del cine era algo, por otra parte, que él sentía al escribir sus narraciones como una revisitación de las sensaciones perdidas de la infancia. Ese tiempo recobrado era una experiencia que como la de Proust en el gusto de la madeleine en el té no podía hacerse sentir del mismo modo. De allí su obsesión por reconstruir un rostro: el de Greta Garbo, el de Rita Hayworth, el de Marlene Dietrich, donde se hallaba tatuado una época y donde era posible reencontrar una problemática ambigua del gender (en el sentido en que ha usado este término el feminismo; cf. Amícola, 1995).
El guión "La cara del villano" tiene, por otra parte, la particularidad de mostrar el interés de Puig por la obra de Silvina Ocampo, con quien lo unía una cordial amistad (no compartida por el resto del círculo en torno a Bioy y Borges). En efecto, este guión es la sutil reelaboración cinematográfica de la nouvelle de la narradora argentina que sigue suscitando mayor polémica, y que ella había titulado "El impostor". En el texto de Silvina Ocampo, Puig había encontrado las cuestiones complejas de discusión de los roles sexuales, como lo encontraría en otro texto con el que intentó el mismo proceso de adaptación: "El lugar sin límites", de Donoso. La poca relevancia obtenida por las películas salidas de esos guiones no fueron más que la consecuencia lógica de un malentendido que había de perdurar y que Puig trató de romper en su última época, creyendo encontrar la posibilidad de colaborar en el montaje de una comedia musical (lo que sucedió en efecto con la puesta de "El beso de la mujer araña" en Broadway bajo la dirección de Harold Prince.
En 1990, Puig tuvo, por otro lado, oportunidad de catapultar su amor por el dispositivo del video hogareño (que le permitía atesorar todos los rostros posibles vistos en su infancia), colaborando en una columna cinematográfica de una revista italiana. De este modo, se proponía no solo rendir tributo a sus actrices y actores predilectos, sino servir de difusor de algunos tesoros ocultos entre una secta de fanáticos del nuevo sistema de reproducción técnica que hacía posible la felicidad infinita gracias a la posibilidad del "rewind". Así nacieron los relatos breves que escribió directamente en italiano y que mandaba a Italia a razón de uno por mes, ponderando en cada uno de ellos a una personalidad del cine del pasado. El último que habría de enviar y que aparecería en la revista en septiembre -- cuando Puig ya había muerto -- ponía por escrito el diálogo supuesto entre Greta Garbo y su no menos admirado director Max Ophüls. Lo ominoso del diálogo entre estos dos grandes del cine es que este encuentro tenía lugar en una clínica (donde habría de morir el director real Max Ophüls). Este texto ("Mi queridísima esfinge") no solo ha pasado a ser el testamento literario de Puig (quien moriría en una clínica en julio), sino, al mismo tiempo, la síntesis de su preocupación por la actitud del público, simbolizada tanto en la retirada de Greta Garbo del cine, como de la actitud recta de Ophüls frente al cine comercial (Puig, 1990: 95-101).
-Parodia. Postmodernismo.
-Los sucesores.
-El insatisfecho. La búsqueda infinita.
- Material inédito.
9. Breve biografía de Manuel Puig