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3. Sucesión de planos y montaje
La exclusión o ausencia total de una esencia narradora en El beso de lamujer araña hace que el lector se introduzca , de lleno, en el mundo ficticio de la novela y sin el intermediario de la habitual voz narradora que caracteriza las novelas clásicas. Esta clara influencia del cine en la escritura puiguiana , que quedó ya mencionada más arriba, permite al lector eventual descubrir a los personajes sin presentación previa exactamente como ocurre en las películas . Así, si la pantalla , en el cine, configura una especie de ventana abierta por la cual puede asomar el espectador, en
El beso de a mujer araña , los diálogos en estilo directo o la larga conversación entre los dos presos deja la misma impresión. La estructura externa e interna de la obra es igualmente un aspecto relevante en este sentido. La sucesión de planos es plenamente significativa como si se tratase de un auténtico discurso fílmico.
Es sabido que en el mundo cinematográfico se habla en términos de secuencias . Éstas suelen marcar límites entre varios períodos. Cada secuencia se aísla según criterios determinados relacionados sea con el tiempo, sea con el espacio o incluso con la acción o los personajes. Pero esta sucesión de planos funciona con miras a una relación de complementariedad . Pues, pese a la aparente independencia de las secuencias , éstas siempre se interrelacionan y se complementan.
El paso de un plano a otro suele indicarse en el séptimo arte según las predilecciones y gustos de los directores de cine. Existen varias modalidades de representar visualmente estos momentos traslaticios : puede ser una brevísma pausa durante la cual la pantalla se convierte en fondo negro o blanco o también cabe la posibilidad de hacer recurso a una indicación gráfica de índole temporal ( un año antes, dos meses después, etc. ) o espacial ( Nueva York, Paris, etc. ) .
En El beso de la mujer araña , se descubre cómo Manuel Puig hace uso de una técnica original para la delimitación o demarcación de las secuencias. Nos referimos al empleo de los puntos suspensivos y a los espacios en blanco que marcan visualmente esta concatenación de planos.
En efecto estos espacios punteados o blancos no pueden pasar de ninguna forma desapercibidos ya que , a veces , ocupan hasta tres líneas . Se trata de un énfasis muy sugestivo ya que deja ver un empeño por parte del escritor por dejar patentemente establecido el paso de un episodio a otro:
" _ Chau, mañana me explicás por qué . Dejame dormir
_ Chau.
. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
_ Estábamos en que se va a casar con el de la pipa .Te escucho
_ ¿ Por qué este tonito burlón?"[10]
El criterio utilizado en este tipo de fragmentación es generalmente temporal . Varias son las veces en que los mencionados espacios punteados indican el término de una noche y , por lo tanto, la interrupción de una conversación que se reemprenderá la mañana siguiente :
" _ Hasta mañana , que descanses.
_ Hasta mañana , igualmente.
.............................................................................................
..............................................................................................
..............................................................................................
_ Te escucho.
_ Bueno, como ya te dije ayer , esta última parte no me la acuerdo bien (...)"[11]
El lárgo diálogo entre Molina y Valentín se interrumpe , de este modo, sólo con el advenimiento de la noche o más precisamente a la hora de dormir. Por eso son de gran importancia los saludos de ´´Buenas noches´´ ´´chau´´, ´´hasta luego´´, ´´Buenos días ´´, etc., con que terminan y empiezan las secuencias de la obra. Estos saludos adquieren un valor expresivamente delimitador que complementa la función de los puntos suspensivos:
" _ Dejame un rato que me tire a descansar.
_ Bueno.
_ Hasta luego.
_ Hasta luego.
. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
_ Molina ... ¿ Qué hora es?
_ Las siete pasadas. Ya oí que andan con la cena." [12]
Es de subrayar , asimismo, que los mencionados espacios punteados o blancos tienen un valor altamente funcional en la estructura de la novela. Pues, debido a la ausencia de un narrador , que hubiera podido expresar linguísticamente el paso de un plano a otro, el recurso a esta técnica compensa esta ausencia por la pausa que deja entender . Urge señalar , por otra parte, que estos espacios demarcadores son funcionales e imprescindibles porque sin ellos , surgiría automáticamente una confusión en la sucesión de las secuencias. Veamos , por ejemplo, el caso siguiente:
" _ Gracias , me tenés mucha paciencia.
_ Nada, dormite . Y no pienses macanas.
. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
_ Toda la noche con pesadillas .
_ ¿ Y qué era que soñabas?" [13]
Los puntos suspensivos implican en este pasaje la yuxtaposición de dos secuencias correspondientes a dos momentos distintos y alejados, a saber la víspera y la mañana siguiente. Es decir que se trata , en el fondo, de una manera de expresar el paso de toda una noche ; tiempo situado entre el dormir y el despertar de los personajes en cuestión. Notemos que sin los puntos suspensivos , la demarcación resultaría prácticamente imposible ya que la réplica de de Valentín : "_ Toda la noche con pesadillas" supondrá inevitablemente una continuación de las réplicas que vinen antes.
El criterio espacial es, igualmente, importante en este sentido puesto que de él depende, a veces, el salto de un plano a otro . Los episodios que corresponden a las entrevistas de Molina con el director de la penitenciaría es una prueba contundente de ello. Del diálogo en el despacho entre el director y Molina se pasa repentinamente , y sin presentación o preparación previas , a otro espacio ( la celda que el homosexual comparte con el preso político) y, por tanto, a otro diálogo exactamente como suele ocurrir en el cine:
"_ Director : Que le vaya bien.
_ Procesado : Muchas gracias. Por todo...
. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
_ Pobre Valentín , me miás las manos.
_ No me di cuenta. Lo hice sin querer ."[14]
Lo mismo puede afirmarse acerca de los informes policiales que se intercalan e interponen en la obra tanto el que encabeza el capítulo octavo y décimocuarto como el que ocupa la totalidad del penúltimo capítulo de la novela. En éste, se descubre cómo la división del tiempo constituye el criterio de descomposición o fragmentación en planos que se siguen dando la impresión de lo que un teórico de cine como Shapiro Meyer llama
´´cortes móviles´´ [15] . Todo el capítulo es un documento escrito bajo forma de un informe sobre Luis Alberto Molina , que después de haber sido puesto en libertad condicional , es perseguido y vigilado , muy de cerca, por los agentes del servicio secreto de CISL en colaboración con el servicio de vigilancia telefónica TISL.
La misión secreta de estos servicios dura diez y siete días , o sea , del miércoles nueve al domingo veinticinco del mismo mes , día en que Molina es asesinado. Pero lo más interesante aquí es la estructura de este episodio que queda claramente señalada. Los pequeños planos van todos encabezados por una precisión temporal que fija el día del cual se trata: "Día 9.Miércoles..." , "Día 10.Jueves..." , "Día 11.Viernes..." , etc. Son demarcaciones de índole temporal que marcan límites entre varios planos. No obstante tenemos que precisar que hay un salto o elipsis temporal en este episodio. Se trata de período de cinco días ( que va desde el 15 hasta el 19 ) es decir días de los que no se dice nada. Y como en los casos ya estudiados más arriba, esta elipsis temporal se señala visualmente mediante un espacio punteado de dos líneas.
He aquí lo que los críticos de cine llaman "el efecto phi ", o sea, la impresión que el espectador de cine suele tener acerca del desenvolvimiento de los sucesos gracias a dicha segmentación temporal [16] . Siguiendo el razonamiento de Román Gubern, podemos hablar en téminos de "cronopictogramas" cuya sucesión da lugar a una estructura fragmentada [17] . Christian Metz, por su parte , examina la sucsión de imágenes y la relaciona directamente con el factor tiempo considerándolo como formante imprescindible a la hora de estructurar un discurso fílmico de ahí que hable de "iconización del flujo temporal" :
´´La primera etapa de la descomposición consiste en segmentar un el discurso en diferentes partes , o lo que es lo mismo , en individualizar fragmentos que permitan ser entendidos como partes orgánicas de un todo. Este trabajo se realiza sobre la linealidad de la cadena temporal del film y se consigue gracias a la iconización del flujo temporal.´´ [18]
Se sabe que en el mundo cinematográfico la técnica del montaje permite dar al discurso fílmico una perfecta heterogeneidad. Se pueden mezclar mundos diferentes y acudir a técnicas totalmente distantes y planos y códigos que no tienen nada en común. Esta característica se debe, según Javier Hernández a que el discurso cinematográfico halla su terreno de inspiración en casi todos los campos artísticos :
"_Partiendo del hecho de que el cine, en sus orígenes, se nutre de elementos desarrollados ya por otras artes - literatura, plástica,música,ópera,moda, teatro , el llamado séptimo arte asume unos planteamientos precisos para desarrollar sus propios sistemas expresivos que contribuyen a configurar la narración fílmica."[19]
Por eso, debido a su experiencia de guionista y su obsesión por el cine , Puig proyecta esta heterogeneidad en sus novelas. Este procedimiento queda muy evidente en El beso de la mujer araña ya que la yuxtaposición de diálogos , informes, entrevistas, monólogos interiores, cartas, poemas, y lárgas notas al pie de página, además de la narraciones de Molina , deja claro el efecto del montaje que se descubre como una técnica del collage o "bricolaje" maestralmente llevada a cabo. [20]
La intercalación de documentos , como el informe policial en el capítulo quince , es una muestra rotunda de esta técnica de montaje. Pero lo más curioso es la interposición de las palabras de una canción ,como las de los boleros que tanto adora Molina o incluso el caso tan llamativo de una lista de compras con una especie de título que dice "Lista de cosas para paquete a Molina..." . Se trata de un pasaje aislado en tanto que fragmento interpuesto entre dos diálogos correspondientes a la entrevista del director de la prisión con Molina y la discusión entre este último y Valentín :
"Dos pollos rotisería
Cuatro manzanas asadas
Un cartón ensalada rusa
300 gramos jamón crudo
300 gramos jamón cocido
Cuatro panes
Un paquete té y un tarro café en polvo
Un paquete pan en rebanadas, de centeno
Dos tarros dulce de leche grandes
Un frasco dulce de naranja
Un litro de leche y un quesito holandes
Un paquecito chico sal
Cuatro pedazos grandes , distintos, fruta abrillamtada
Dos budines ingleses
Un paquete manteca
Un frasquito mayonesa y servilletas de papel" [21
La especificidad de la escritura puiguiana queda obviamente establecida dando a la narración de este escritor argentino un toque original. La ausencia de un narrador primario en esta novela se ve , entonces, compesada gracias a esta técnica cinematográfica de yuxtaposición de planos diferentes. Es de subrayar , aquí , que tratándose de toda una serie de textos fácilmente detectables , la obra adquiere un carácter de polifonía de voces que suplanta a la esencia narradora tradicional. Pues se trata, en el fondo, de varias categorías de discursos narrativos en que el lector descubre unos personajes narradores ( Molina en el caso de las películas por él contadas) o también otros tipos de narradores en tercera persona ( en el caso de los informes policiales, por ejemplo). Este modo de narrar parece ser una de las constantes fundamentales en el quehacer narrativo puiguiano. La opinión siguiente de Bella Jozef es muy elocuente en este sentido:
"La aparente heterogeneidad y la falta de causalidad ofrecida por el conjunto de textos, ordenados por yuxtaposición, manifiesta la presencia de múltiples narradores-personajes que anulan habilmente la mediatización del narrador impersonal y único cuya omnipotencia Puig siempre condenó." [22]
Otro procedimiento llamativo , que puede pasar inadvertido , va relacionado con la última palabra de la novela : "Fin". Aunque parece un simple detalle vemos en esta palabra una posible influencia del cine , ya que es una personalísima forma puiguiana de marcar el consuetudinario "The end" con que suelen terminar las películas hollywoodianas que el autor conoce muy de cerca y a la perfección