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2. Del diálogo a la escritura guionista

Desde el principio hasta el final , El beso de la mujer araña viene bajo forma de un largo diálogo entablado entre los dos encarcelados : Valentín y Molina ; diálogo interrumpido sólo en cinco ocasiones debido a la intercalación de dos informes policiales y tres entrevistas del homosexual con el director de la penitenciaría . El primer capítulo se abre directamente con una réplica que da a entender que Molina le está contando a su compañero de celda una película :

´´_ A ELLA se le ve que algo raro tiene, que no es una mujer como todas :Parece muy joven, de veinticinco años cuanto más, una carita un poco de gata , la nariz chica, respingada, el corte de cara es ... más redondo que ovalado, la frente ancha. Los cachetes también grandes pero que después se van para abajo de punta , como los gatos.´´ [1]

Se ve, luego , cómo las varias preguntas de Valentín : "¿ Y los ojos ?","¿ El animal no la puede oler?" "¿ No hay gente en el zoológico ese día?" "¿Y ella no tiene frío?´´ [2] contribuyen a alargar más el diálogo ya que Molina ha de contestar a todas estas interogaciones.

La estructura externa de la obra deja ver cómo Puig divide esta novela en dieciséis capítulos . La ausencia de una voz narradora en la obra es muy notable. En efecto no hay ningún tipo de narrador que sirva como esencia presentadora o intermediaria entre el lector y el mundo ficticio de la obra. De ahí que pueda decirse que , ya desde el primer momento, se descubre que se trata de un caso que rompe con los canones y normas de la novela tradicional , donde la presencia del narrador se erige como un componente imprescindible y necesario en las instancias narrativas. La concatenación de réplicas del diálogo entre los dos protagonistas es una clara muestra de la influencia que la experiencia cinematográfica ha dejado en el autor.

El beso de la mujer araña ha sido , desde esta perspectiva , una creación puiguiana que introdujo una técnica nueva e inédita y que nos recuerda en muchos de sus aspectos al guión cinematográfico. No en valde afirma Sandra Timaure refiriéndose a la original novelística de Puig :



"La forma o, mejor, lo formal deja paso a la expresión indiscriminada, folletín o relato policial, guión cinematográfico o referencia científica, todo se hace legítimo en la configuración del libro "[3]

Es de señalar que, haciendo recurso de esta nueva técnica , Puig consiguió crear un género híbrido entre novela y cine , pero también entre novela y teatro. Pues , basta saber que la obra ,que nos ocupa , y gracias a la originalidad de su estructura , ha sido representada teatralmente e incluso se contó con el propio Manuel Puig como actor que actuó representando al personaje del homosexual. Este carácter ,que hace que la obra obra sea susceptible de representarse tanto en teatro como en cine, se debe , pues, antes que nada , a que se trata de una concatenación de charlas interrumpidas sólo por momentos de sueño y que vuelven a continuarse la mañana siguiente. El diálogo aparece en este sentido plenamente con todas sus características tradicionales.

Es , en gran parte , esta especificidad que hace que el arte de novelar en Manuel Puig sea un largo y continuo diálogo de dos personajes que sólo disponen de la palabra para huir de la monotonía de la cárcel. Es asimismo la única forma posible para conocerse mutuamente y conocerse , por consiguiente , a sí mismos. Este carácter dominante de continua plática empuja a críticos como Daniel Castello a decir que "Manuel Puig nos enseña a conversar en El beso de la mujer araña." [4]

Es de precisar aquí que el hecho de que Molina recurre a su memoria para recordar todas aquellas historias vistas en salas de cine y contarlas a su compañero de celda , Valentín, no tiene su justificación únicamente en hallar una forma de huir del asfixiante silencio y de la lentitud del transcurso del tiempo en la prisión. Es , igualmente, un medio idóneo que le permite a este personaje establecer una comunicación con un hombre cuya personalidad es totalmente diferente de la suya . Pues los dos presos no tienen casi nada en común. Uno es un activista político encarcelado por pertenecer a un grupo revolucionario y el otro es un homosexual que no tiene ninguna relación con el mundo de la política y que se dedicaba a diseñar escaparates antes de ser encarcelado por cometer un delito de inmoralidad . Estastando encerrados en la misma celda , los dos se ven obligados a hablar , al menos para desahogarse como lo reconoce el mismo Valentín: "_A veces hay necesidad de desahogarse, porque me siento muy jodido, de veras (...)" [5]

Por eso , también, las películas contadas , y a veces comentadas , son doblemente benéficas para quien las cuenta y también para quien las escucha. Las experiencias vividas por los personajes de estas películas son, a menudo, motivo de discusión entre los dos ; se convierten , a veces, en mero pretexto para hablar de sus propias vidas y de la realidad en que viven. No es de extrañar , entonces, que un crítico como Tomás Eloy Martínez afirme lo siguiente acerca de la obsesión de Molina por el mundo ficticio de las películas :

´´ La obsesión por el cine en Molina , es una manía que esconde un fuerte deseo de huir de la dureza de la vida cotidiana de la cárcel, y a la vez, el cine le abre una ventana hacia un mundo ficticio donde puede comunicarse cómodamente con ese ser tan diferente que comparte con él la sombra en una misma celda" [6]

A veces, contar estas películas se conviete en una especie de método terapéutico para aligerar el duro dolor que siente Valentín:

"_ (...) mirá, son unas puntadas tanfuertes... como si me agujereasen ... Parece

que me clavan un punzón en la barriga...

_ Bueno te cuento, así te distraés un poco y no pensás en el dolor.

_ ¿ Qué me vas a contar?

_ Una ( película) que seguro te va a gustar." [7]

A través de una conversación , que en apariencia puede parecer a veces banal , la obra deja entrever profundas frustracciones e inmensos deseos de realización personal. El hablar permite tanto a Molina como a Valentín exteriozar sus anhelos, sus temores y sus más hondas preocupaciones . La conversación permite al personaje conocer al otro a través de sus aspiraciones , sueños y desepciones. Cada uno de ellos tiene toda una historia detrás que ,en momentos de confianza , le revela al otro . Se trata , en el fondo, de una confrontación entre realidad y fantasía , de la búsqueda de la identidad que se emprende en unas duras circunstancias representadas por el encarcelamiento y los malos tratos dentro de la prisión. Pepe Martín , el director de teatro argentino , que puso en escena El beso de la mujer araña contando con la actuación del mismo Puig como actor ,ve en este tipo de planteamiento una de las constantes fundamentales de la escritura puiguiana que hace posible una adaptación cinematográfica:

«En las obras de Puig se descubre un juego crítico, onírico e irónico que resulta tentador para el cine . Hay siempre vidas ocultas, sueños frustrados , un mundo en que los más secretos pensamientos de los personajes se ponen de manifiesto al asumir cada uno de ellos el rol que le corresponde.Puig supo como pocos analizar con humor los conflictos de identidad del hombre contemporáneo » [8]

El mismo Puig afirma que el mayor conflicto de toda su vida y su obra consiste en «la necesidad de vivir de acuerdo a la auténtica identidad de cada uno, en descubrir una verdad propia, más allá de los juegos sociales» [9] . El hablar , tanto para Molina como para Valentín, se hace , así , una forma de conocerse a sí mismos . Los dos terminan por darse cuenta de sus verdaderas preocupaciones, sus placeres y predilecciones , sus miedos y sus deseos más profundos .

3. Sucesión de planos y montaje